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Amigdalitis
Las amígdalas palatinas son una agrupación de tejido linfoide encapsulado, que junto a las adenoides (amígdala faríngea), amígdalas linguales, amígdalas tubáricas y acúmulos linfáticos de la pared posterior de la faringe, son parte estructural del Anillo Linfático de Waldeyer.
Estas se encuentran ubicadas en la pared lateral de la orofarínge (a cada lado de la garganta), parcialmente cubiertas por los pilares faríngeos anteriores.
La amigdalitis es la inflamación de una amígdala palatina o ambas. Estas agrupaciones de tejido contienen las células que producen anticuerpos útiles en la lucha contra la infección.
Hay muchas causas altamente contagiosas, para la amigdalitis entre las cuales se incluyen:
- La bacteria Estreptococo Betahemolítico del Grupo A (EBGA), comúnmente llamada "Streptococcus pyogenes" (la causa más común de la amigdalitis).
- Los adenovirus.
- El virus de la influenza.
- El virus Epstein-Barr.
- Los virus parainfluenza.
- Los enterovirus.
- El virus del herpes simple simple.
Cuando la enfermedad es causada por la bacteria Streptococcus pyogenes, esta se dispersa por contacto directo y cercano con la persona infectada por las vías respiratorias (cuando tosen o estornudan). Contacto casual raramente resulta en transmisión. Raramente, comida contaminada, especialmente leche o productos lácteos, pueden resultar en brotes. Pacientes sin tratamiento son más infecciosos por 2-3 semanas después de haber sido infectados. El periodo de incubación (periodo después de la infección y antes de que muestre síntomas) es difícil de establecer ya que algunas personas no muestran ningún síntoma. Sin embargo, se cree que puede ser de 1 semana. De igual forma, el contacto directo o indirecto con alguno de los microorganismos causales, en presencia de inmunosupresión, puede causar el desarrollo de la enfermedad.
La amigdalitis aguda es la inflamación de las amígdalas palatinas causada por el Estreptococo Betahemolítico del Grupo A (EBGA). Si no se trata a largo plazo puede producir infecciones generalizadas y amigdalitis bacteriana crónica y permanente. Los síntomas son dolor de garganta, las amígdalas se tornan blancas o rojas, hay aparición de pus en placas sobre la superficie amigdalina, fiebre, problemas al tragar o comer (disfagia), dolor a la deglución (odinofagia). Otros síntomas que suelen acompañar a los anteriores pueden ser: dolor de cabeza, dolor generalizado del cuerpo (de la musculatura) o dolor de estómago. También puede que se produzca dolor de oídos.
Posterior a sufrir episodios recurrentes de amigdalitis aguda podemos observar hipertrofia de amígdalas y amigdalitis caseosa (acumulación de detritus formando los conocidos tonsilolitos). La amigdalitis es extremadamente común, sobre todo en niños.
Tratamiento
Si la causa de la amigdalitis es una bacteria como el estreptococo, se administran antibióticos para curar la infección, los cuales se pueden aplicar mediante una inyección única o tomarse por vía oral durante 10 días.
El tratamiento por vía oral se debe tomar durante todo el tiempo prescrito por el médico, ya que si no se cumple estrictamente corremos el riesgo de no curar la infección y desarrollar resistencia bacteriana a los antibióticos.
Se debe guardar reposo para permitir que el organismo sane. Los líquidos, sobre todo tibios (no calientes), templados y muy fríos pueden aliviar la garganta.
Se pueden usar medicamentos que no necesiten receta médica para reducir el dolor y la fiebre, pero NO se recomienda la administración de ácido acetilsalicílico (aspirina) a un niño, dado que este medicamento ha sido asociado con el síndrome de Reye. A los niños con amigdalitis relacionada con faringitis o amigdalitis estreptocócica se les debe mantener en casa y no enviarlos a la escuela o a la guardería hasta que hayan tomado antibióticos por 24 horas. Esto ayuda a reducir la propagación de la enfermedad.
Los síntomas de la amigdalitis tienden a mejorar a los dos o tres días de iniciado el tratamiento. La infección generalmente está curada después de haber completado el tratamiento, aunque algunas personas pueden necesitar más de un ciclo de antibióticos.
Es posible que se necesite cirugía para extirpar las amígdalas (amigdalectomía) para algunas personas que presentan infecciones repetitivas. La intervención quirúrgica de amigdalectomía consiste en la extirpación de las amígdalas palatinas de la orofarínge. A través de este procedimiento quirúrgico se previenen graves complicaciones, especialmente la fiebre reumática y la glomerulonefritis aguda.
Dr. Carlos Rodrigo
Médico Otorrinolaringólogo
e-mail: carlos_e_r_a1@yahoo.com